Tecnología
Heladas impulsan el desarrollo de cultivos más resistentes a las bajas temperaturas
Las recientes investigaciones en biotecnología y edición genética buscan fortalecer la capacidad de adaptación de especies agrícolas frente a los efectos de la variabilidad climática.
Las intensas heladas registradas durante junio en la zona centro-sur del país, con temperaturas que en algunos sectores alcanzaron los -4 °C, han vuelto a evidenciar uno de los principales desafíos para la agricultura: la creciente exposición de los cultivos a eventos climáticos extremos.
En este escenario, los avances científicos en biotecnología e ingeniería genética están permitiendo comprender con mayor precisión cómo las plantas responden al frío y desarrollar variedades con mayor capacidad de adaptación, manteniendo su productividad incluso bajo condiciones adversas.
Entre los cultivos más prometedores se encuentran variedades de soja capaces de resistir temperaturas de hasta -3 °C sin afectar significativamente su rendimiento. En el caso del tomate, especie originaria de climas cálidos, ya se han desarrollado variedades con mayor tolerancia a heladas suaves mediante mejoras genéticas que protegen sus células del daño provocado por el congelamiento.
A estos avances se suma una reciente investigación publicada en la revista científica Nature, que identificó un mecanismo biológico que funciona como un sistema de alerta temprana durante la formación del polen. Este proceso permite a las plantas activar sus defensas frente a descensos bruscos de temperatura, abriendo nuevas posibilidades para desarrollar cultivos más resilientes sin comprometer su producción.
El director ejecutivo de ChileBio, Dr. Miguel Ángel Sánchez, destacó la relevancia de estos estudios para enfrentar los desafíos que plantea el cambio climático.
'Uno de los grandes desafíos de la agricultura actual es producir más alimentos en un contexto de creciente variabilidad climática. Comprender cómo las plantas perciben y responden al estrés ambiental abre nuevas oportunidades para desarrollar, mediante biotecnología y edición genética, cultivos más resilientes sin comprometer su productividad', señaló.
El especialista agregó que estas herramientas buscan fortalecer la adaptación de los cultivos frente a condiciones cada vez más desafiantes, como sequías, olas de calor y heladas fuera de temporada.
Para Chile, donde la agricultura representa un sector estratégico para la economía y el abastecimiento de alimentos, el desarrollo de variedades con mayor tolerancia a eventos climáticos extremos podría contribuir a reforzar la seguridad alimentaria y la sostenibilidad de la producción agrícola en los próximos años.





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